La Pornografía Social
La sociedad se ha construido sobre mentiras, sobre las ruinas de la moral que pretende ser la estructura de un organismo. Comenzó con el deseo de un orden básico, un orden que brindara paz a un grupo de primates con la inteligencia recién nacida. Pero somos demasiado pequeños para verlo todo y son sólo unos cuantos, los que parados en los hombros de un gigante han podido ver y advertirnos de estos peligros. El orden social que se logró a través de la moral, convirtió muchas cosas muy naturales en tabúes, el amor era sometido no a un proceso de razonamiento, sino de castigo y limitación. El amor prohibido y sesgado por los que por alguna razón desconocida, y de una manera también desconocida justificaban lo que llaman moral.
Construyeron muros con su propia pornografía, entendiendo a la pornografía como lo que es, la descripción de una prostituta, la narración subjetiva de un sujeto y sus acciones, el arte de juzgar y prejuzgar. El arte de mentir, el arte de vender la cura para todos los miedos. Y en lo más oscuro de sus casas sin embargo, aún se escuchan los gritos de sus hijos y esposas golpeadas, de sus paranoias e histerias causadas por su misma moral, de miedo a que todos gocen de las mismos placeres grotescos que ustedes enfermos moralistas practican. Diría mi abuelo, cree el León que todos son de su condición.
Todos aquellos que asumen la palabra libertad sin responsabilidad son aquellos mismos que no comprenden la libertad. La anarquía, no es el caos máximo, es el estado máximo del ser humano, debido a que con los humanos disponibles hoy en día, es prácticamente utópico lograrlo. Pero en lo personal, se que ese día llegará, quizá justo después de la última guerra.